Un viaje empieza desde el mismo momento en que soñamos con él. Hemos decidido nuestro destino; anhelamos alcanzarlo y, seguro, con cierta ansiedad habremos ojeado un mapa buscando el recorrido con los puntos más relevantes de paso.

Pero ¿conocemos las particularidades más significativas y las costumbres más habituales del país que vamos a visitar y sus gentes? ¿tenemos claro los formalismos obligatorios para la entrada? ¿Y la época más propicia para nuestros intereses? ¿tendremos comunicaciones? ¿cómo es el estado sanitario de la zona? En fin, siempre hay margen para la sorpresa, pero podemos afinar en nuestros objetivos y evitar sobresaltos inútiles con una buena información previa, la documentación adecuada, algunos conocimientos sanitarios y un equipo de comunicaciones y navegación adecuados. Sobre estas cuestiones, ofrecemos unos cuantos consejos y sugerencias para facilitar la preparación y desarrollo del viaje.  

          

Guías, cartografía. Dicen que el saber no ocupa lugar, así que una acertada selección de guías y mapas es esencial, tanto en la fase de preparación como en el día a día del viaje. Habida cuenta del desarrollo de colecciones, con enfoques y prioridades diversas, casi resulta imprescindible un buen asesoramiento en la elección de las guías. Las hay que ponen énfasis en cuestiones prácticas, otras cuidan el conocimiento cultural; otras funcionan muy bien en el continente africano, pero son deficitarias en una información de calidad en América del Sur, etc… En resumen, en esto de la literatura de viajes y de la cartografía, como en botica, hay de todo y no conviene dejarse llevar por las tapas del título o hábitos adquiridos y con frecuencia es necesario comprar libros de colecciones distintas para completar la información que deseamos. Algunas de las colecciones más interesantes son las publicadas por las editoriales El País Aguilar, Michelin, Fodor’s Travel, Le Routard, Guías Azules-Gaesa, Lonney Planet, The Bradt Travel Guide, Travel Bug, Océano, Rough Guides y Anaya Touring.

Como centro de consulta, además de ser un excelente punto de encuentro de viajeros, recomiendo la librería Altair. Cuenta con sedes físicas en Barcelona – clasificada entre las ‘Top Ten’ más bonitas del mundo y como el mejor y más bonito espacio especializado en viajes de toda Europa- y Madrid. Su site es muy práctico y ofrece venta on-line.

Otras librerías interesantes en materia de viajes son las experimentadas Desnivel y La Tienda Verde, en Madrid; Ulyssus, en Girona; Mapas y Compañía, en Málaga; 7 Mares en A Coruña; Tintas, en Bilbao, Muntanya de LLibres, en Vic (Barcelona); Beagle, en Valladolid; Muga en Pamplona, Extra-vagante, en Sevilla; o Drac, en Olot (Girona).

En cuanto a cartografía, independientemente que llevemos material en formato digital -más adelante hablaremos de ello- es muy interesante y práctico disponer de mapas de diferente escala. Personalmente, para confeccionar o visualizar recorridos generales compagino la cartografía de Michelin (colecciones National/Regional/Zoom), Freytag&Berndt, International Travel Maps (ITMB) y Reise Know-How (plastificadas y por tanto más resistentes al uso). En ausencia de alguna zona y/o para escalas de más detalle, están los recursos de los Institutos Cartográficos/ Geográficos Nacionales (ICN/IGN) de cada país que, además, suelen ofrecer descargas digitales. Otras fuentes para obtener mapas son los Automóvil Clubs y Ministerios de Fomento/Obras Públicas del país(es) en cuestión. Anaya y los mapas cartográficos de Editorial Alpina son otras colecciones que pueden solventar nuestras necesidades.

          

Metidos en el ámbito de la cartografía digital, las elecciones son múltiples dado el crecimiento exponencial de Apps en el sector. No obstante, el procedimiento habitual de consulta combinada de aplicaciones como Google Maps, Apple Maps y Google Earth a las que podemos añadir Open Street Map, que ofrece visiones topográficas con curvas de nivel más detalladas que ayudan a la interpretación del terreno es, en lo general, suficiente para nuestros propósitos de viaje a bordo de un camper, AC, motorhome o furgo, como se prefiera clasificar a nuestro vehículo. Todas ellas podemos complementarlas con la app Vía Michelin, con pinceladas culturales y datos prácticos de circulación (cálculo de costes, por ejemplo).

          

Aplicaciones como Compass (o similares, para Android) y Maps 3D (sistemas IOS, que ofrece perspectivas en tres dimensiones de cualquier rincón de la tierra) son útiles para los más andarines, montañeros o amantes del BTT, por ejemplo. Otra app asimismo muy gratificante antes y durante el viaje es Wikiloc, donde podemos disfrutar rutas georeferenciadas de actividades al aire libre en cualquier parte del planeta. Las propuestas que nos interesen podemos seguirlas en línea o descargarlas a nuestro gps para ejecutarlas cuando convenga. A la inversa, podemos crear nuestras propias rutas y compartirlas.

A posteriori, la aplicación Esri Map, también gratuita relacionada con Arcgis Online permite generar mapas interactivos directamente en Excel a partir de nuestros datos y que podemos compartir públicamente si queremos.

En todo caso, la aplicación que sí incorporaría a mis dispositivos móviles sería Maps.me, de cobertura mundial y gratuita. Además de la función corriente de navegación Go to de cualquier navegador, esta app va acompaña de un buen número de categorías PDI prácticas. Pero lo más interesante es que permite la descarga de mapas de muy buena calidad informativa -sobre base Open Street Map, periódicamente actualizada- para ser utilizados sin conexión -al igual que las rutas de la app wikiloc- en aquellos lugares donde vamos escasos de datos o, sencillamente, la cobertura es inexistente. Perfectamente utilizable a pie, en un smarphone, por ejemplo, en marcha resulta un complemento inestimable a la cartografía que carga el gps del vehículo, especialmente cuando ésta es deficitaria en la zona donde nos encontramos. El enlace de un receptor gps compatible -tipo Garmin GLO2, XGPS 160 SkyPro, Globalsat, etc.- con nuestra tablet o smarphone servirá para mejorar o conseguir mayor precisión de nuestra posición.

Navegación, comunicaciones. Hasta hace cuatro días, los más veteranos liquidaban este apartado con un mapa, brújula, regla, transportador de ángulos y una emisora de Banda Ciudadana (CB), también conocida como 27MHz. Pero como sabemos, los sistemas de navegación y geolocalización han experimentado un desarrollo extraordinario hasta el punto de ofrecer al usuario una oferta increíble hace apenas una década, capaz de marear hasta el usuario más experimentado. En consecuencia, salvo que seamos apasionados de la navegación y estemos dispuestos a dedicar horas al tema ejecutando programas específicos para la descarga y calibración de mapas, creación de rutas, wp, etc. como Ozi Explorer, CompeGps o SAS Planet entre otros, no me complicaría la vida. Con los recursos descritos anteriormente, una buena selección de mapas de papel, las apps precisas y una emisora CB para tratar de contactar con terceros en caso de apuro en ausencia de cobertura telefónica móvil, me centraría en conseguir un navegador solvente para fijar al vehículo mediante un soporte RAM y otro gps portátil, como reserva del primero y apto para excursiones, bici e incluso para rodar en moto si lo prevemos.

          

El criterio inicial de elección de un navegador de base fija que sea algo más que un equipo multimedia, consiste en decantarse por un modelo que permita cargar cartografía de diversos continentes y, preferiblemente, con una pantalla no inferior a las 7” y anti reflejo, para una mejor visualización. Modelos premium tipo Lowrance (gama HDS), Alpine (series X903D) u otros equipos, también con información off road específica, como Navigattor Camel 8 V2 (base gestionada por el sistema Ozi Explorer) Magellan TRX 7 CS o Garmin Overlander superaran con creces estos requisitos. En cuanto a los dispositivos portátiles, probablemente, las mejores prestaciones y conectividad las encontraremos en las gamas outdoor de Garmin, con un abanico notable de modelos y precios (Monterra, Montana, Oregon, 276Cx, etc) y otras marcas como TwoNav Aventura2 Motor (base Compe Gps) y Navigattor Yak 5 (sistema Ozi Explorer).

          

En lo concerniente al teléfono móvil, unos apuntes breves para mejorar su funcionalidad y la economía de nuestro bolsillo. Fuera de la Unión Europea, el servicio de roaming internacional puede resultar muy caro. Antaño era la primera opción de los viajeros, pero los costes abusivos en algunas latitudes llevaban -y en muchos casos sigue siendo la mejor y/o única opción- a la utilización de locutorios locales para llamadas de larga distancia. Afortunadamente, el desarrollo de la telefonía móvil y la competencia entre operadores ha favorecido el aumento de prestaciones y con ello el uso de tarjetas SIM locales y, de forma más reciente, las de carácter internacional, polivalentes en más de 150 países. La experiencia -y los costes de uso- aconsejan el uso de tarjetas SIM locales para estancias superiores a los 15 días en un país. Las SIM internacionales son la opción más recomendable para desplazamientos cortos y frecuentes fuera de la UE y países asociados y, también, si tienes por delante el tránsito por países de forma fugaz o cuyos visados no permiten estadías superiores a esos 15 días de término medio, como es el caso de algunas repúblicas exsoviéticas.  Son más caras, pero ahorran las formalidades -y tiempo- de las locales. Travelsim o Simoptions son algunas elecciones al respecto.

          

Con este nivel de equipamiento ya tenemos un buen margen de acción para comunicarnos. Pero aún podemos mejorarlo, sea por asegurarnos la comunicación bajo cualquier circunstancia y/o la tranquilidad de estar geolocalizados con la familia y amigos. La opción más completa pasa por el uso de la telefonía satelital. Actualmente, sin poder hablar de precios populares, tanto los equipos como los servicios no son tan caros como hace unos años, incluso la opción del renting de equipos va extendiéndose, así como la flexibilización de los planes de consumo. Iridium, Turaya y Globalstar son los proveedores más conocidos. Iridium tiene cobertura mundial; Turaya es la opción menos cara y Globalstar la que presume de ofrecer mayor velocidad de transmisión de datos.

Una alternativa menos onerosa es la compra y activación de equipos de geolocalización y seguridad personal. Estos comunicadores vía satelital permiten rastrear nuestra posición en todo momento, mantener un flujo de mensajería bidireccional (sms), realizar peticiones de socorro (función SOS), la edición de rutas y tracks, brújula o recibir el parte meteorológico entre otras funciones. Globalsat Spot, Garmin Inreach e Iridium Go son los prestatarios de servicios más conocidos. Junto con la compra de sus respectivos comunicadores, las compañías ofrecen planes de suscripción diversos.

Una tercera opción en la comunicación satelital, a medio camino entre las dos citadas, es la utilización de amplificadores de antena y antenas de alta ganancia direccionales y omnidireccionales que pueden ser utilizadas con los teléfonos móviles normales. Las citadas Iridium, Turaya y Globalstar cuentan con productos al respecto, aunque no son las únicas compañías proveedoras de antenas. Una rápida búsqueda en Internet nos darás más pistas.

          

Otro apunte en el ámbito de la geolocalización y la seguridad. Se trata de la app What3words que convierte nuestra posición gps en un código de tres palabras fácil de recordar, mucho más fácil de recordar que las coordenadas lat/lon. (WGS-84) … e igual de precisa. La idea básica de esta aplicación impulsada por los servicios de emergencia de Inglaterra y EEUU es que cada cuadrado de la tierra de 3 metros por 3 metros tiene asignada una combinación de tres palabras que nunca varia. Así cuando entramos en alguna dificultad y usamos la aplicación, podemos llamar a los servicios de emergencia (112, por ejemplo) y decirles las tres palabras que aparecen (o hemos registrado) en pantalla del móvil. Obviamente, también se puede utilizar para reuniones con amigos, etc. y se puede compartir y obtener indicaciones adicionales /posicionamientos si se quiere a través de otras App ya citadas como Compass, Maps.me., Esri Maps, Apple Maps, Open Street Map, Google Maps, etc. Está en múltiples idiomas y es gratuita.

          

Finalmente, con todo lo expuesto, si nos ponemos manos a la obra, iremos súper bien equipados. Pero haciendo bueno el dicho que “el diablo sabe más por viejo que por diablo” haría un guiño a la veteranía para aprender a manejar con soltura una brújula, orientar un mapa y saber interpretar correctamente sobre el terreno la información que ofrece. La capacidad de observación del entorno y deducción de marcha no deben estar subordinadas a la tecnología; la autonomía de acción, movilidad, en suma, es uno de los bienes más preciados de un overlander.

           

Pernoctas y seguros camper.- En complemento a las indicaciones de las tradicionales guías, webs de turismo, zonas de camping públicas o privadas, etc. y las aplicaciones habituales en nuestro sector como Trailer’s ParkPark4night, Caramaps, Campercontact e iOverlander (todas permiten descargar localizaciones y mapas para ser utilizadas sin conexión en su versiones Pro)  para localizar un lugar de pernocta, sugiero tener en cuenta iniciativas como las promovidas por la Federation Européenne de la Formule Invitations (FEFI). Esta asociación, que tiene su raíz en France Passion, posibilita la estancia con nuestro camper en cientos de fincas privadas, por lo común en áreas rurales, que pueden ser explotaciones agrarias, ganaderas, bodegas, etc. Es una forma interesante de mejorar nuestra experiencia de viaje y sentirnos cómodos durante la noche. FEFI cuenta con representantes en buen número de países europeos; en España lo hace a través de la red Discovery. En Canadá, EEUU, Australia y Nueva Zelanda existen asociaciones similares. Más información sobre estos últimos en el site de France Passion.

          

Finalmente, para cerrar este artículo, unos breves apuntes sobre  traslados y seguros marítimos del vehículo, verdaderos quebraderos de cabeza ambos. En transporte marítimo del vehículo de larga distancia, sea en container o la modalidad Ro-ro (obligado para vehículos con altura superior a 2,58 metros), unas sugerencias:

  • a) Para los muy sufridores que no les importe pasar días en el mar, Grimaldi Lines, con salidas desde los puertos de Le Havre (Francia) y Antwerpen (Paises Bajos), ofrece varios trayectos para viajar a bordo con el vehículo.
  • b) Sea Bridge es una empresa alemana especializada en el transporte de motorhomes a cualquier parte del mundo. Los puntos de embarque suelen ser Hamburg o Antwerpen.
  • c) muy conveniente, obligado diría yo, es asegurar el vehículo durante la travesía marítima. Las navieras y compañías de logística no suelen hacerse cargo de su contenido, pero este tipo de póliza de transporte de mercancías marítima cubre daños y una eventual pérdida del mimo. Importante inspeccionar a fondo el motorhome antes de retirarlo de las instalaciones del puerto de destino. Si hay algún desperfecto, hacerlo constar en el boletín de retirada de la mercancía. Y que os lo firmen. Una vez fuera del puerto/aduana, la aseguradora no se hará cargado de nada.
  • d) La web de Marine Traffic ofrece en tiempo real la posición del barco donde va cargado el camper.

En lo concerniente al seguro del vehículo, todo movimiento fuera del ámbito de países que se mencionan en la carta verde que acompaña la póliza en vigor requiere la contratación de un nuevo seguro, bien sea de mínimos tipo SOAT (en la misma frontera), una póliza similar a la habitual o con una compañía autorizada en el país a recorrer, como es el caso de Rusia, por ejemplo. En todo caso, antes de partir, hay que contactar con alguna aseguradora que opere en el país de destino para concertar la póliza pertinente para nuestro camper y, a ser posible una de tipo transnacional que cubra la circulación por los países de una misma área económica como Mercosur o NAFTA para simplificar la burocracia pues el diferencial económico es mínimo. Hay que tener en cuenta que los seguros a todo riesgo o con franquicias y los servicios de las personas a las que estamos habituados en Europa no serán posibles o resultarán inferiores en prestaciones por la propia condición de vehículo -calificado como usado de importación temporal-. Alessie es una empresa especializada en seguros internacionales que puede resultar de ayuda para quienes se desplacen por África, Asia, Rusia y paises del Este y Medio Oriente. Sea Bridge por su parte intermedia en la contratación de seguros para la zona Nafta a todos los clientes que envíen sus vehículos a Canadá, EEUU o México. Para el resto de destinos (Sudamérica, África Austral, Australia, etc, ofrece listado de sugerencias). Baja Bound es una referencia para los overlanders que transitan por México y EEUU, mientras que para la zona del Mercosur y países asociados no hay una referencia global, la agencia/compañía a contactar dependerá del punto de entrada si no se han realizado pesquisas previas. A título indicativo, Penta Vida Seguros, Grupo San Cristóbal, Triunfo Seguros, Speiser Seguros suelen ofrecer cobertura a vehículos extranjeros. Entre los grandes operadores, Allianz, Mapfre y Zurich ocasionalmente atienden también.

El Carnet Internacional de Conducir (fuera de la UE y países asociados del espacio económico) y el Carnet de Passage en Douanne, para el vehículo y según países de África y Asia, son otras formalidades a prever.

          

Salud.- Partiendo del supuesto que no somos profesionales sanitarios, sencillamente viajeros con sentido común, el mejor remedio que podemos aplicar, como en otros aspectos de la preparación y disfrute del viaje, es la prevención. Esta actitud pasa en primera instancia por la captación previa de toda la información posible considerando factores como el destino, tipo de viaje, objetivos, época del año, duración del viaje y características personales (edad, sexo, estado de salud, etc.). Un primer paso es la exposición de nuestras intenciones al médico de cabecera, quién podrá ofrecernos fuentes de información serias y las pautas a seguir sobre potenciales riesgos endémicos del país (es) o áreas a visitar, su posible incidencia para nuestra salud y, en caso necesario, el protocolo aplicable. No es lo mismo transitar por los Andes, donde el mal de altura (MAM) o soroche puede convertirse en un tormento, que andar por pistas de la selva amazónica u otras regiones tropicales con riesgo de contagio de cólera, fiebre amarilla, malaria o dengue que pueden necesitar de vacunas y quimioprofilaxis. Nuestro médico de cabecera nos dará las primeras pistas al respecto y la necesidad de dirigirnos a un centro de vacunación próximo, dónde también nos expedirán la correspondiente tarjeta de vacunación por si debiéramos presentarla en destino. Relacionado con este apunte y extensible a otras zonas donde los insectos llegan a ser una molestia, especialmente tras la época de lluvias o el verano, no está de más llevar mosquiteras para la cabeza y otra para cubrir al menos el espacio dormitorio del camper.

Esta consulta informativa -o siguientes- debe servir también para que el médico nos asesore en la confección de un botiquín de primeros auxilios adecuado a las especificidades del viaje. Partiendo de alguna configuración básica de las disponibles en farmacias, tocará complementarlo con genéricos como analgésicos, antihistamínicos, anestésicos, antidiarreicos y laxantes, repelente de insectos, anti inflamatorios, antifúngicos, antibióticos de amplio espectro (atención a la boca y vías respiratorias), protección solar, colirios, etc. … y, visto cómo van las cosas, reforzar la presencia de alcohol, guantes y mascarillas. La dotación quedará completada con aquellos medicamentos que podamos necesitar de forma particular y aquellos otros productos y material específico si fuera necesario para algunas de las áreas a recorrer y/o actividades previstas (escalada, submarinismo, etc.)

Un apunte de carácter administrativo: en alguna ocasión, en el paso de aduanas externas a la UE y países asociados, se ha reclamado a viajeros por los medicamentos que portaban. Para evitar contratiempos, no es mala idea llevar la lista de los mismos sellada por algún centro de sanidad exterior, normalmente coincidentes con los centros de vacunación, que le dará valor de documento oficial (las web indicadas más abajo del Ministerio de Salud y Viajar Sano ofrecen el directorio)

De forma paralela, en función de nuestras ambiciones y por responsabilidad hacia nuestros compañeros de viaje, tenemos la obligación de adquirir algunos conocimientos sanitarios -primeros auxilios- que nos permitan cierta autosuficiencia en caso de apuro mientras esperamos una asistencia cualificada. No todo el mundo sabe pinchar correctamente, suturar una herida o atajar una hemorragia. Hay que aprender a ser autónomos y relativizar la dependencia en tanto alcancemos una atención satisfactoria. Un lugar para adquirir ese nivel mínimo es participar en los cursillos de primeros auxilios que imparte la Cruz Roja.

En viajes de larga duración a áreas lejanas se recomienda además un reconocimiento dental, especialmente a aquellas personas con problemas dentales crónicos. Ah¡, de forma genérica, cuando tenemos dudas sobre el estado o procedencia de cualquier alimento de origen vegetal o animal crudo, hay que seguir la vieja máxima que el mejor alimento es aquel que ha sido pelado, cocido, hervido… u olvidado.  

Bien, si vamos a desplazarnos por Europa, otra acción a emprender es tramitar la Tarjeta Sanitaria Europea, que nos garantizará asistencia médica en la zona Euro, países asociados y Suiza. Se puede obtener a través de la sede electrónica de la Seguridad Social. Si viajamos a otros países, como Sudamérica, podemos explorar si existen convenios de intercambio de atención médica para extranjeros. Suelen tener una validez de tres meses.

También hay que ser precavidos con países avanzados anglosajones o de su órbita, –EEUU, Canadá, Australia, etc.- donde la sanidad pública es muy reducida y la atención rápida se logra previo paso por caja. Sea cual sea el orden, no sales sin visitar el “cashier”. Una buena cobertura aliviará el problema, seguro, pero es recomendable que la póliza gire en torno -o supere- los 100.000 dólares de atención médica y hospitalaria. En caso de tener contratada una asistencia privada, antes de partir revisa sus prestaciones en el extranjero, particularmente si cubre actividades al aire libre (trekking, escalada, esqui, etc), por si conviene ampliarlas temporalmente o contratar una nueva adicional especializada en asistencia al viajero y actividades al aire libre, como son True Traveller y World Nomads. Mondial Assistance, que forma parte del Grupo Allianz, es un clásico en coberturas de riesgos, pero otros grandes operadores como Axa, Mapfre, FIATC o Iati también ofrecen pólizas pensadas cortos y largos desplazamientos.

          

Algunos sites de sanidad útiles con consejos para viajeros, centros de vacunación, evolución de epidemias e informaciones por países:

          

Otros sites para consultas sobre seguridad, visados, requisitos de entrada, climatología, etc:

Ah, si viajais con mascotas, no olvidéis el chip y el pasaporte europeo veterinario del animal. Salud y buena ruta a tod@s.

Por Chema Huete

Colaboran: Bivac CamperCampercat4x4DiscoverLandERG 4×4Garaje MartínezGi4by4MichelinNémesis4x4Tallers L. Sanz y Uro Camper

Artículos relacionados: