La lista de repuestos vinculados con la célula /habitáculo es mucho menos prolija que la tocante con la mecánica del camper, pero es igual de importante para prevenir, en este caso, el confort de vida a bordo.

Los principios para la selección del material de la base mecánica del camper expuestos en la parte I de este artículo son de igual aplicación en el listado de los repuestos para la célula / habitáculo que creemos vamos a necesitar: hay que ser rigurosos en la selección del material que creemos vamos a necesitar y prever dónde podemos reponerlo durante el viaje para para no menguar el espacio disponible. Como en los temas tratados anteriormente, las sugerencias que se desgranan a continuación corresponden a un marco de aplicación general para viajes de larga duración y exigentes, dejando a cada cual la resolución de las especificidades propias de su camper. Una relación de partida prudente es la siguiente:

          

Circuito de agua: la bomba de agua es un repuesto obligado y en caso de avería un mecánico electricista la reemplazará con facilidad si no sabemos hacerlo nosotros mismos. Algunos de sus componentes como las membranas y/o válvulas son sensibles a las heladas o la acumulación de cal. Así que, a una bomba completa, no está de más agregar un cuerpo inferior donde va el circuito del bypass, válvulas, etc. Recuerda no desechar la averiada pues puede canibalizarse o reparar al completo al regreso.

Un pre filtro, algunos racords, conectores, abrazaderas zincadas y de sujeción y un metro aprox. de tubo (manguera) de la sección del sistema, cinta de teflón y teflón líquido (sellador de juntas) completaría nuestro kit de emergencias.

  • Notas:
  • un manómetro puede ser muy útil para verificar las presiones del sistema y regular la bomba en consecuencia -y evitar sobrepresiones en el boiler (calentador)- si vamos a frecuentar regiones de altitudes muy contrastadas, como el Altiplano, en Sudamérica, por ejemplo. Este aspecto cobra más importancia en los sistemas equipados con unidades de micro filtraje -purificadores- (tipo Seagull, Lilie, Katadyn, etc.). Por cierto, no descuidar llevar recambios de este tipo, difíciles de conseguir fuera de las grandes urbes o puertos marítimos de entidad.
  • Otros repuestos relacionados son anticongelante para agua dulce, pastillas potabilizadoras -incluso si llevamos unidades de micro filtraje- y desinfectantes depósitos agua, flexo ducha, grifo y una toma (base) tipo RK o similar si la célula cuenta con ellas.

          

Calefacciones, cocinas y boilers : No son equipos que se estropeen con facilidad y los inconvenientes que puedan surgir tendrán mayor relación con el tipo de energía que las anima y la climatología. Diésel y gas -butano/propano, tradicionalmente y GLP, de forma más reciente- son los combustibles preferidos en el mundo overland por la mayor facilidad de suministro y autonomía, mientras que los equipos alimentados por energía eléctrica -excepto la mayoría de neveras- quedan reservados a campers compactos y/o cortos periodos de uso por su incidencia en las baterías.

Por ejemplo, en el caso de equipos alimentados por gasoil, las disfunciones suelen tener origen en un tiempo prolongado de inactividad, el empleo de gasóleos de baja calidad, prefiltros semi obstruidos que dificultan el bombeo del combustible, malas combustiones debidas a la altitud que causan hollín afectando al quemador y/o la bujía de encendido, así como las bajas temperaturas, que pueden llegar a cristalizar la parafina del gasoil obstaculizando su flujo. Por ello, como se indica en el post sobre la preparación de la célula, la primera prevención pasa por la protección de los conductos y la bomba de los rigores del frío.

          

Segunda cuestión, además de repostar los mejores gasóleos posibles, hay que estar atentos a la limpieza del(os) filtro(s). En altitud, por encima de los 2.500 metros, particularmente en la calefacción, conviene arrancar por defecto el sistema a su máxima potencia -además de hacerlo semanalmente- y mantenerlo un buen rato en este rango -reproduciendo el ciclo durante la sesión- con el propósito de reducir la formación de carbonilla. En todo caso, de forma genérica y de origen, todo equipo de gasoil debe estar equipado con sensores de altitud para ayudar a la combustión.

En lo concerniente a los equipos alimentados por gas, las dificultades surgen del aprovisionamiento y la disparidad de bombonas, reguladores, conexiones y bocanas -adaptadores- de llenado en GLP- según los países y continentes. En Europa, a lo sumo, los impedimentos pueden surgir por la falta de un adaptador común para GLP, fácilmente solucionable. Fuera del Viejo Continente, habrá que adaptarse a situaciones cambiantes, tanto si nuestro camper equipa GLP como butano/propano. La obstrucción en los difusores por acumulación de impurezas será un mal menor, pues su limpieza con el utensilio adecuado no entraña dificultad. En cualquier caso, si tenemos previsto embarcar el camper fuera de Europa por vía marítima, conviene saber que, por razones de seguridad, las navieras son muy restrictivas con la presencia de bombonas de gas o depósitos de GLP, negándose incluso aceptar el embarque del vehículo si las equipase. Una bombona chica son 30/40 euros a lo sumo, pero desprenderse de una instalación de GLP en el muelle de carga son palabras mayores…

          

          

Notas:

  • Para los equipos de gasoil, calefacción y/o cocina llevar el quemador respectivo y bujía de recambio; no es fácil encontrar repuestos de este tipo sobre la marcha. Igualmente es muy recomendable contar con un cable ya preparado para la purga / cebado de la bomba de alimentación del combustible. También podemos incluir una de recambio si queremos estar más tranquilos y, por último, no podemos olvidarnos añadir 2 o 3 filtros de combustible. En última instancia, puede considerarse la compra de un equipo de diagnosis para descubrir aquella avería persistente o resetear la unidad.
  • Para los equipos a gas, no está de más llevar un regulador, aunque fuera de Europa muy probablemente deberemos comprar otro(s) que se acople(n) a las bombonas del país(es) en cuestión. Añadir 2/3 filtros y un kit de sustitución de racor, conector, manguera, cepillo limpieza difusores, etc, acompañado de un spray detector de fugas para aplicar a las juntas por cualquier duda. La instalación de un detector de gases en el habitáculo tampoco está de más.

          

Iluminación, sanitarios, varios, etc.

  • Extintor 2 kg ABC (en cabina) más otra unidad en la célula
  • Luces -focos o regletas-; 1 de cada tipo que haya en la célula
  • Set de fusibles para todos los equipos
  • Alargo cable eléctrico (20m.)
  • Adaptador(s) múltiple(s) enchufes 220v y tomas usb
  • Baterías externas de litio per recarga de equipos móviles (gps, teléfono, tablet, etc)
  • Radio portátil pequeña AM/FM/LW + pilas AA
  • Prismáticos, walkye talkyes y silbatos
  • Kit mantenimiento wc (juntas, pastillas, líquidos, etc)

Bien, al margen de los víveres, equipo personal y los artículos relacionados con sanidad, seguridad y comunicaciones -que trataremos en otro post en forma de recomendaciones generales- ya tenemos seleccionado el grueso de los pertrechos. Bueno, si añadimos una pequeña cocina, sea de gas o gasolina- para cocinar fuera cuando nos venga de gusto o sea aconsejable por humos, olores, etc. sí que tendremos lo más importante.

Ahora sí que toca ir pensando en la distribución y disposición del equipaje y pertrechos, tanto en criterios de practicidad como en la posible afectación a la seguridad pasiva de las personas y el comportamiento dinámico del vehículo que pudieran causar. Lo que preveamos de uso frecuente e inesperado en una situación imprevista, de emergencia, debe ser accesible; los equipos más pesados deben ir ubicados lo más cercano posible del plano de carga -o incluso debajo, si es posible- para no elevar el centro de gravedad del coche. Dependiendo del vehículo, batalla, distribución de espacios, actuaremos de una forma u otra, pero la idea es llevar el peso entre ejes lo más centrado posible, procurando no sobrecargar la zaga (recordad el tema de pesado en la báscula). Lo mismo vale en sentido longitudinal, intentando lastrar por igual izquierda y derecha. Siempre tendremos mejores opciones de salir indemnes en caso de impacto sobre una zanja, un socavón, un oued o el paso de una duna tomados a destiempo. Cuanto mejor sea la distribución de pesos, mejor será la absorción de energía entre las cuatro ruedas.

Por último, debemos estibar bien todo el material, sea con cinchas o pulpos en bolsas y cajoneras perfectamente ajustadas, como vimos en el post sobre preparación de la célula. No únicamente por evitar la tortura de ruidos, traqueteos y golpeteos que van a provocar un deteriorado prematuro del equipo, sino porque en caso de un latigazo en pista por cruce brusco de roderas es un fastidio pelear encima contra inercias parasitarias. Tampoco es muy recomendable que se nos vengan encima descontrolados un montón de kilos de pertrechos en caso de una deceleración brusca, sea por una frenada de urgencia o una colisión, por ejemplo. Si el vehículo no dispone de anillas de enganche, cierres de seguridad en armarios y cajones tendremos que instalarlas, como indicamos en el post anterior. El caso es no llevar equipaje suelto, ni la cámara de fotos si apuramos.

En el techo, como ya hemos comentado, el material escueto, más por volumen y escasa frecuencia de uso que por peso, para no elevar el centro de gravedad. Por Chema Huete.

Colaboran: Bivac CamperCampercat4x4, DiscoverLandERG 4×4Garaje MartínezGi4by4MichelinNémesis4x4Tallers L. Sanz, Traveling Queca y Uro Camper

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